En Barranca, una región muy desértica de la costa peruana, la población trabajó mucho, día trás día, para construir una red de agua potable. El proyecto no está terminado del todo y aún queda bastante por hacer. Las localidades están situadas a varios kilómetros de los sitios donde están las obras. Mujeres, hombres y niños tienen que caminar más 15 km cargando las herramientas y con un calor sofocante. A veces, no comen en todo el día y tienen que esperar volver a casa antes de poder comer algo.
La implantación del trabajo comunitario está lejos de ser simple. Hay incluso desafíos territoriales. Por ejemplo, hay ciertas personas que ya han rechazado que los pobladores pasen tubos o caños por sus terrenos. Tuvieron que hacer grandes rodeos en varios lugares, y a veces en la montaña o en la roca viva. La gente ha roto varios kilómetros de roca con picos y palas. Muchos sentían cierto desaliento.
Creo que los pobladores de la región de Barranca llevan a cabo un trabajo excepcional. Ellos nos demuestran que una población unida puede realizar grandes cosas.


>
>
>
>
>
>
>
>
>

Suscribir RSS






Comentarios recientes